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Los drones abren una nueva etapa en la agricultura de precisión


Aunque a simple vista parezca un proyecto futurista, es un fenómeno que se está haciendo realidad. El pasado mes de agosto, la CNH Internacional, empresa matriz de Case IH y de New Holland Agriculture, dio a conocer, con motivo de la Farm Progress Show de Boone, Iowa, un tractor autónomo. Su funcionamiento viene mecanizado por un radar llamado LIDAR, el cual engloba cámaras de imagen, detección, alcance y cámaras de vídeo a bordo. Esta maravilla tecnológica puede ser manejada a través de un ordenador de mesa o portátil y está pensada para trazar la ruta más eficiente, esquivando cualquier tipo de obstáculo tanto móvil como estático.

Ahora la agricultura se encuentra de nuevo en pleno apogeo y en necesidad de experimentar una nueva revolución tecnológica que consiga también aumentar la eficiencia del ganado. Para ello hay que seguir trabajando en la mejora de las variedades de granos, frutas y hortalizas de alto rendimiento, así como en el desarrollo de herbicidas y plaguicidas más eficaces a la par que menos dañinos para el medio ambiente. No obstante, la nueva revolución agrícola promete ser más especializada, ya que contará con nuevas técnicas más precisas, casi quirúrgicas, que se llevarán a la práctica diaria.

Para manejar este tipo de aviones no tripulados podéis recurrir a cursos oficiales. Información en inglés aquí https://www.grupooneair.com/drones-course-malaga/ o información en español aquí https://www.oneair.es/curso-drones-malaga-rpas-ato/

El agricultor americano Robert Blair afirma que la revolución informativa y tecnológica actual, en la que nos encontramos sumergidos, está beneficiando al control mecanizado de tractores y a la plantación de semillas en los lugares idóneos, economizando los rendimientos. Con 47 años, este agricultor es la cuarta generación de una granja de trigo, cebada y legumbres de secano que se encuentra muy cerca de Lewiston, Idaho. Cuenta Blair que cuando se puso al frente del negocio familiar, hace más de dos décadas, las operaciones financieras aún se escribían a mano.

Actualmente, Blair es un defensor reconocido de la agricultura de precisión. En su propia granja emplea tecnologías de vanguardia como plantadores y pulverizadores químicos de densidad y velocidad variable y vehículos aéreos no tripulados (frecuentemente llamados drones) para realizar analíticas de cultivos en tiempo real.

Fue premiado con la beca de Eisenhower para líderes emergentes y con la beca de McCloy en agricultura. Además forma parte del comité consultivo de la Universidad Científica de Idaho. El pasado 22 de octubre, Blair fue uno de los ponentes de la 101ª convención anual de la Montana Farmers Union, donde quiso explicar el creciente potencial de los drones en la agricultura.

Para hallar los orígenes de la agricultura de precisión debemos trasladarnos hasta 1992, cuando la compañía Ag Leader Technology introdujo el primer monitor medidor del rendimiento del grano. Consistía en un dispositivo que permitía a los agricultores medir con precisión la masa de grano cosechada. Así pues, los agricultores podían conocer las zonas más productivas y a la par más problemáticas de sus campos.

Posteriormente se introduciría una guía de dirección automática. Mediante el uso de sistemas de navegación por satélite, los operadores de maquinaria pueden guiar a sus tractores, aumentando su productividad por acre.

Robert Blair afirma que la primera unidad de control automático agrícola que conoció fue una pequeña rueda montada en la columna de dirección instalada detrás del asiento del tractor. Para él, el siguiente paso deberá ser proporcionar a los agricultores datos en tiempo real sobre el crecimiento de los cultivos y la salud de las cosechas. Contando con esta información privilegiada, el agricultor podrá dirigirse a áreas específicas de sus campos para aplicar pesticidas con mayor precisión, ajustar el riego o controlar a los animales mientras pastan.

. Al controlar las necesidades del campo, el agricultor podrá así ahorrar en el uso de agua y de productos químicos.

Y es que con esta aplicación informática, la mayoría de los productores agrícolas podrían contabilizar un ahorro en torno al 15-25%, o lo que es lo mismo, decenas de miles de dólares y prevención en el uso de productos químicos sin necesidad. No obstante, Robert Blair afirma que la capacidad de detección de los drones mejorará con el paso del tiempo, perfeccionándose en campos de hierba herbácea como la avena. El desarrollo de la tecnología de drones ha permitido comprobar que las infraestructuras inalámbricas de zonas rurales como Montana son muy deficientes.

¿Cuáles son los problemas fiscales a los que se enfrenta la tecnología de drones? Durante la última década la Administración Federal de Aviación (FAA) ha limitado el espacio aéreo americano y prohibía la comercialización de estos artilugios no tripulados, exigiendo a sus comerciantes una licencia de piloto privado ( podéis obtener más información aquí http://www.yellowstonevalleyaviation.com/). Esta normativa dificultaba la incorporación de la tecnología de drones al sector agrícola. El 29 de agosto de este año, la FAA finalmente aprobó revisiones muy esperadas a sus reglas sobre el funcionamiento de aviones no tripulados. En la actualidad, los drones no pueden pesar más de 55 libras, ni volar a más de 400 pies. Además, sólo pueden ser utilizados durante la luz del día y permanecer dentro de la línea de visión de su operador. Sin embargo, los operadores comerciales ya no necesitan obtener una licencia de piloto privado, pero pueden exigir al comprador obtener el “certificado de piloto remoto”.

Este problema del espacio aéreo americano viene derivado por la congestión del mismo, ya que aviones tripulados y no tripulados confluyen en el cielo americano. Blair apuesta por una comunicación entre los operadores de drones y los pilotos de aviones tradicionales para reducir el riesgo de accidentes.

. Claro está, que no todo fabricante de drones agrícolas es conocedor del sector primario, y eso conllevará graves consecuencias negativas para los agricultores.

. ¿Cuánto cuesta un drone con todas las cámaras, sensores y software? Hablamos de entre 30.000 y 40.000 dólares para los más completos, Pero tenemos el Drone avanzado para analizar cultivos desde el aire como el Parrot EBEE SQ PIX4DAG por 12.948 Dólares . Por eso Blair apuesta por la unión de las pequeñas granjas para aunar sus ingresos y comprar colectivamente esta nueva tecnología; una cooperativa de agricultores locales.

Disfruto de mi tiempo en la tierra. Disfruto de mi tiempo montado en el tractor o en la cosechadora”, afirma Blair. Para este apasionado agricultor, el campo es el mayor tesoro y el mejor trabajo que existe en la vida, y en manos del desarrollo de la agricultura de precisión reside el futuro agrario y el provenir de la siguiente generación de agricultores de su familia.


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