CIENCIA

La ciencia detrás de la selección de semillas de cannabis


De todos es sabido que la función de determinar nuestras características físicas (color de pelo, de ojos, de piel, altura, complexión, etc.) es algo que corresponde a la genética. Pues igual sucede con el resto de los animales del planeta y, por supuesto, también en el reino vegetal.

Las características genéticas que posee una semilla caracterizarán a la planta que surja de ellas a lo largo de toda su vida, determinando sus virtudes y sus defectos comparativamente ante otros ejemplares de su misma especie, pero con distinto origen genético. Este es el motivo principal por el que, para la mayoría de los cultivos, la elección de la semilla se convierte en fundamental para conseguir unos determinados objetivos en las cosechas. 

Uno de los ejemplos más claros y extremos es lo que sucede con las semillas de cannabis. Décadas de investigación genética, de selección de híbridos y de miles y miles de pruebas han terminado convirtiendo esta planta en una de las variedades con mayor número de semillas diferentes del mundo. Tanto es así que existen bancos de semillas de marihuana con centenares e incluso miles de distintos tipos de semillas.

Si bien es cierto que la genética en las semillas puede ser difícil de comprender, existen ciertos principios fundamentales que sirven para entender los conceptos básicos que dan origen a las distintas de una planta y que vamos a intentar explicar tomando como ejemplo, precisamente, el cannabis.

La estabilidad genética

La palabra estabilidad se utiliza frecuentemente a la hora de definir cuanto de predecible puede ser el resultado final de una planta en base a la semilla que se utilice para germinarla. Es decir, la estabilidad genética de una cepa determina cuanto de predecible pueden ser las características que la planta tendrá una vez crezca, y lo más importante, las de sus descendientes.

Obviamente, desde el punto de vista científico y agrónomo, mientras mayor sea la estabilidad genética de una variedad, mejor. Esto, volviendo al mundo del cáñamo, significa que cuanto más estables sea una cepa más fácil será garantizar que los cultivos futuros basados en esa semilla tendrán las características que el cultivador desea y, por lo tanto, más fácil será que tengan acogida.

Por ejemplo, de las Amnesia de Royal Queen Seeds se esperan ciertas características como la dominancia sativa, efecto relajante, o un contenido medio de CBD y el resultado final que obtenga el comprador de estas semillas debe ser fiel a ello. Y para que esto se produzca, se ha debido desarrollar un proceso de selección genética que garantice la estabilidad de la semilla.

¿Cómo se consigue estabilizar una cepa?

Para aumentar la predictibilidad y disminuir la variabilidad genética, es necesario conseguir que los genotipos de las plantas tengan los genes que codifiquen aquello que se desea conseguir en lugar de otros genes que codifiquen al azar. Hablando científicamente se dice que es necesario aumentar el porcentaje de homocigosis de los genotipos.

Aquí es donde entra en juego el trabajo de aislar las plantas hembra en los cultivos de interior, polinizándolas con aquellos machos (también aislados) cuyos fenotipos presentan las características deseadas. Tras varias generaciones y mucho trabajo de selección, se crean variedades con una fuerte estabilidad genética, lo cual implica menos cambios en sus genotipos y mayor predictibilidad en su descendencia. Así es como se crea una genética estable, moldeando la población. Cuando se habla de estabilidad, se hace referencia a lo genéticamente domesticada que está una población, a lo estrecha que es su capacidad para variar sus características.

Cuanto mayor es el porcentaje de heterocigosis de una planta, más «rústica» es. La rusticidad en el reino vegetal tiene que ver con la capacidad de la planta para sobrevivir en la naturaleza, para soportar condiciones adversas. Cuanto más salvaje es la variedad, más rústica es también, ya que ha tenido que adaptarse a su entorno. A medida que se reduce la capacidad de adaptación y se aumenta el porcentaje de homocigosis, la rusticidad disminuye. Las cepas con un mayor porcentaje de homocigosis en sus genotipos serán más «delicadas» que las que son más salvajes. Por tanto, serán más indefensas ante posibles ataques (plagas, condiciones climáticas adversas, etc.) pero mucho más fiables en su rendimiento cuando estén bajo control.

Ahora que conoces algunos principios básicos de la genética de los vegetales, podrás entender mejor los secretos de la selección de semillas en las plantas y aplicarlo al cultivo que consideres pertinente.


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