Ley Antifraude, VeriFactu y factura electrónica: el calendario que marcará a empresas y autónomos
Durante años, la facturación fue para muchas empresas una tarea administrativa más: emitir, guardar, enviar y cobrar. Pero ese tiempo está cambiando. La Ley 11/2021 de medidas de prevención y lucha contra el fraude fiscal, conocida como Ley Antifraude, y la Ley 18/2022 de creación y crecimiento de empresas, más popularmente llamada Ley Crea y Crece, han colocado la facturación en el centro del cumplimiento normativo. A este respecto, qué es verifactu es una de las principales dudas que tienen empresas y autónomos ante la aplicación de la Ley 11/2021 de antifraude.
No se trata solo de cambiar un programa o enviar facturas en otro formato. Hablamos de una transformación más amplia: facturas trazables, registros inalterables, sistemas certificados y operaciones entre empresas mucho más controladas. La Administración quiere reducir el fraude, combatir la morosidad y mejorar la transparencia. Las empresas, por su parte, deben adaptarse. Como suele ocurrir, la modernización llega acompañada de plazos, requisitos técnicos y alguna que otra duda razonable.
A continuación, explicaremos en este artículo cuáles son las novedades de toda esta normativa y cómo el reglamento ley crea y crece será clave para concretar la aplicación práctica de la factura electrónica obligatoria, sus requisitos técnicos y los plazos definitivos para cada tipo de empresa.
Objetivo: acabar con el fraude
La Ley Antifraude, aprobada mediante la Ley 11/2021, supuso un cambio importante porque puso el foco en los programas de facturación. Su objetivo no es únicamente sancionar conductas fraudulentas, sino impedir que existan herramientas capaces de facilitar dobles contabilidades, alteraciones de registros o eliminación de facturas sin rastro.
Así, una factura no debe poder modificarse o desaparecer sin dejar constancia. El software deja de ser una herramienta neutra y pasa a formar parte del sistema de control fiscal.
Dentro de este marco aparece VeriFactu, el sistema asociado a los nuevos requisitos técnicos de facturación. La normativa exige que los programas sean inalterables y que permitan asegurar la trazabilidad de cada registro. En algunos casos, además, los sistemas podrán remitir información a la Agencia Tributaria. El objetivo es que cada operación quede registrada de forma fiable y que el contribuyente no dependa de soluciones informáticas opacas o manipulables.
Aplicación de Verifactu
Según el calendario de aplicación previsto en la información facilitada, la entrada en vigor de estas obligaciones será progresiva. Para Sociedades Anónimas y Sociedades Limitadas, la obligatoriedad del sistema VeriFactu y del uso de software de facturación certificado comenzará el 1 de enero de 2027. Para autónomos, sociedades civiles y el resto de las empresas, la obligación se aplicará desde el 1 de julio de 2027.
Esta aplicación por fases no es casual. Muchas empresas, especialmente pymes y autónomos, necesitan tiempo para revisar sus herramientas, consultar con sus proveedores tecnológicos y formar a sus equipos. No basta con descargar una actualización y seguir trabajando como antes. Habrá que comprobar que el programa cumple los requisitos legales, que conserva los registros correctamente y que permite emitir facturas conforme al nuevo marco.
Ayudar a crear empresas
La Ley Antifraude no camina sola. La acompaña la Ley Crea y Crece, cuyo propósito es favorecer la creación de empresas, mejorar el acceso a la financiación, reducir trabas administrativas y combatir la morosidad. Una de sus medidas más relevantes es la implantación de la factura electrónica obligatoria en operaciones entre empresas y profesionales, es decir, en el ámbito B2B.
La factura electrónica obligatoria busca que las operaciones comerciales entre empresas y autónomos sean más transparentes. No se trata solo de enviar un PDF por correo electrónico, aunque durante años muchos hayan pensado que eso era “factura electrónica”. La obligación apunta a formatos estructurados, interoperables y capaces de informar sobre estados de la factura, plazos de pago y trazabilidad documental.
La entrada en vigor de esta obligación también será progresiva. Según el calendario aportado, las empresas con una facturación anual superior a 8 millones de euros deberán aplicar la factura electrónica obligatoria en verano de 2027, pendiente de la correspondiente Orden Ministerial. Para el resto de empresas y autónomos con menor facturación, la obligación llegaría en verano de 2028.
Este reparto por tramos tiene lógica práctica. Las grandes empresas suelen contar con más recursos técnicos, departamentos administrativos y soluciones digitales avanzadas. Las pequeñas empresas, en cambio, pueden necesitar más margen para adaptarse. La ley pretende ordenar el sistema sin paralizarlo.
Diferencias entre VeriFactu y la factura digital obligatoria
Conviene distinguir bien entre VeriFactu y factura electrónica obligatoria. VeriFactu se relaciona con los requisitos del software de facturación y con la lucha contra el fraude. La factura electrónica obligatoria, por su parte, se centra en la forma de emitir, recibir y gestionar facturas entre empresas y autónomos. Son obligaciones distintas, pero conectadas.
La importancia de estas normas está en que obligan a profesionalizar la gestión administrativa. Facturar bien ya no será una cuestión secundaria sino clave para el crecimiento y funcionamiento eficaz de compañías y autónomos.



