Españoles gastan 2.000 millones de euros al año en ‘dietas milagrosas’
La obesidad y sobrepeso se ha convertido en un problema de salud mundial. Por esta razón, cada vez más personas están preocupadas por alcanzar y mantener un peso saludable.
Incluso se han realizado estudios científicos para comprobar si el CBD influye en la pérdida de peso. Y por sorprendente que parezca, dichas investigaciones han considerado que puede ser usado en tratamientos para bajar de peso de forma moderada y hasta en casos de obesidad.
Pero, ¿cómo es posible?
Según Almendra Hernández, colaboradora en Superguapas, el consumo de aceite de cannabis reduce significativamente la sensación de hambre. Esto sucede porque el CBD tiene un efecto supresor del apetito. El cannabidiol bloquea los receptores CB1 del sistema endocannabinoide, inhibiendo el deseo de comer al ocasionar una sensación de saciedad.
En ese contexto, podemos encontrar un sinfín de formas para bajar de peso. Sin embargo, las dietas son los recursos más utilizados entre la población. Concretamente, el negocio de las “dietas milagrosas”, las cuales prometen adelgazar sin mucho esfuerzo de por medio.
De acuerdo con un estudio de la Academia Española de Nutrición y Dietética y la Fundación Mapfre, cada años los españoles gastan 2.000 millones de euros en esta nueva modalidad para disminuir unos cuantos kilos.
El informe “Dietas milagro y sociedad española”, se llevó a cabo mediante 2.600 entrevistas a ciudadanos entre 18 y 65 años. Generalmente mujeres y jóvenes realizan este tipo de dietas.
La investigación sostiene que un 22 % de los españoles ha llevado alguna vez estos planes alimenticios que, en la mayoría de los casos “no funcionan”, según la opinión de los encuestados.
En la actualidad, hay todo un mercado de productos y programas que lucran con este tipo de dietas. De hecho, la mayoría se basa en la comercialización de los productos asociados.
Según el informe, un 56 % de los entrevistados los han adquirido. En muchas ocasiones son presentados por personajes “conocidos” que aseguran haber logrado buenos resultados tras la ingesta de ciertos “alimentos especiales”.
Los componentes más habituales en este tipo de productos son el té verde, el ácido linoleico, la cola de caballo o el fucus. El principal canal de compra es la herboristería, seguido de la farmacia e internet. Solo un 15 % adquiere el productos en la consulta de un profesional sanitario.
De acuerdo con la opinión de los expertos, estos regímenes alimenticios pueden favorecer la pérdida de peso a corto y mediano plazo, sin embargo, “los beneficios no se mantienen”.
En algunos casos, menciona el informe, “se exageran las propiedades de algunos alimentos, nutrientes o de un patrón de consumo”, sin que exista evidencia científica que respalde las supuestas propiedades. Es decir, les otorga un prestigio infundado.
Respecto a los efectos adversos, el 59 % de los que realizaron estas dietas no aparecieron consecuencias negativas, mientras que el 33 % sí lo notó.



