El MARF impulsa la economía de las empresas españolas
El MARF sigue en pleno crecimiento y la economía de las empresas españolas se han visto notablemente beneficiadas por ello. La instauración de este mercado alternativo ha generado miles de puestos de trabajo, mayor rentabilidad y una mejora de la economía en toda España.
El MARF diversifica las opciones
El MARF o Mercado Alternativo de Renta Fija, inició en el año 2013 y, desde entonces, figura como un apoyo inminente para la economía de miles de empresas de todo el territorio español.
Desde su instauración, ha hecho desaparecer la dependencia de las empresas de las financiaciones emitidas por entes bancarios. Con la presencia del MARF y otras alternativas financieras como el BME Growth, se diversifican las opciones y el ecosistema financiero disponible para cada compañía.
En tal sentido, el MARF ha contribuido a crear dicho ecosistema financiero que garantiza respuestas eficientes, especificas y rápidas para cualquier empresa de España.
Ya es un mercado consolidado
Hoy en el día, el MARF ya es considerado como un mercado complemente consolidado. De hecho, sigue en pleno auge el número de entes que, día a día, han elegido el MARF para obtener financiación para empresas.
El alto dinamismo de este mercado ha permitido alcanzar los 100 emisores, logrando un total de 9.634 millones de euros en el volumen total de emisiones del año 2020.
Asimismo, las estadísticas oficiales aseguran que el MARG contribuye con 376.568 puestos de trabajo, 20.949 millones de euros de valor añadido sobre la renta y 4.283 millones de euros sobre el resultado de explotación (EBIT).
Para el cierre de marzo del 2021, el MARF ya contaba con un saldo vivo de aproximadamente 6.000 millones de euros.
Un mercado hecho a la medida
La flexibilidad del MARF, sin duda, es una de las características más beneficiosas de este mercado. Dicha flexibilidad ha permitido acoger todo tipo de emisores, adoptando una estructura de Sistema Multilateral de Negociación.
De esta manera, los requisitos de acceso son muchos más flexibles y hechos a la medida que cualquier mercado oficial regulado. Esto ha permitido que empresas muy diversas acudan ante este mercado, incluyendo empresas jóvenes, pequeñas y de todos los sectores del PIB español.
Las emisiones se ponen en marcha en menos de un mes y sus costes están alineados con los bancarios. La competitividad de las emisiones diversifica la estructura financiera, mientras que las compañías emisores del MARF adquieren transparencia y modernidad.
Diversifican los productos de emisión
Si bien es cierto que el 45% del saldo vivo del MARF está vinculado con los pagarés, poco a poco este mercado ha diversificado sus productos de emisión. Aunque las emisiones tradicionales como los pagarés, bonos y obligaciones siguen siendo altamente demandados, se han implementado nuevos productos.
Los Bonos Contingentes Convertibles y las Cédulas Hipotecarias destacan como dos de los productos de emisión incorporados en dicho mercado. Además, se han incluido los Bonos de Titulización de prestamos a PYMES y los Bonos de Proyecto.
Estos nuevos productos ofrecen un excelente potencial para las compañías de menor tamaño que deseen adquirir financiaciones de dicho mercado. Además, el mercado de renta fija ha logrado amoldarse a las circunstancias suscitadas desde el año 2020, contribuyendo a conseguir ayudas públicas para todas las empresas que lo necesiten.
Aún quedan muchos retos por vencer
Se espera que el MARF siga en pleno desarrollo y que pueda seguir generando oportunidades para la economía de las empresas españolas. Sin embargo, también será necesario vencer algunos retos como lo es conseguir financiación para pymes a partir de la emisión de títulos de deuda.
Asimismo, se espera que pueda seguir sirviendo como un canal de financiación sostenible, incrementando su demanda en España y toda Europa.



