Reportajes

Wan Hu, pionero del espacio


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¿Quién fue el primer astronauta de la historia? Aunque ya os hemos hablado del ruso Yuri Gagarin, como primer hombre en el espacio de manera oficial, (y de Valentina Tereshkova como primera mujer), los orígenes podemos encontrarlos ahondando un poco más en nuestro pasado. Para ello deberemos remontarnos al siglo XVI ni más ni menos, y posar nuestros ojos en el lejano oriente, concretamente en China.

 

UN FUNCIONARIO CHINO

A pesar de que China se incorporó a la carrera espacial hace no demasiados años, como contrapunto encontramos la historia del oficial chino Wan Hu, un soñador -un poco ingenuo, todo hay que decirlo-, quien se convirtió en el primer hombre en ser lanzado al espacio exterior con la intención de “visitar la luna”.

Wan Hu, según reza en la web de la NASA, era un apasionado de las estrellas y soñaba con viajar a verlas. Tras un momento de “lucidez” viendo una noche de fuegos artificiales (China había estado utilizando ya con asiduidad los cohetes para diversión del pueblo en esta época), ideó la forma en la podría ver cumplido su sueño.

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¿CÓMO ERA LA NAVE ESPACIAL?

Su nave espacial no era sino una plataforma de madera con una silla de mimbre grande a la que fueron sujetados 47 grandes cohetes (que no eran sino tubos de bambú llenos de pólvora) y dos cometas, también de considerable tamaño.

El procedimiento de despegue fue tan burdo como la nave: sus subordinados, un total de 47 -uno por cada cohete- se acercaron con antorchas largas para encender los cohetes y se retiraron rápidamente. Un momento después hubo una gran explosión, acompañada por espesas nubes de humo. Cuando el humo se despejó, Wan Hu había desaparecido sin dejar rastro. Aunque es improbable que llegara muy lejos, nunca se supo más de él.

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Es probable que él mismo contemplara la posibilidad de que era un viaje sin billete de vuelta, pero para Wan Hu no fue ningún impedimento. Como curiosidad, para el “viaje espacial” Wan Hu se vistió con sus mejores galas.

 

UNA AUTÉNTICA LEYENDA

Su nombre se convirtió en leyenda. Y aunque físicamente no pudo llegar a la Luna, los rusos le ayudaron póstumamente (en los años 60) bautizando uno de los cráteres de la cara oculta de la Luna con su nombre. El nombre del cráter fue oficializado posteriormente por la Unión Astronómica Internacional en 1970.

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REFERENCIAS HISTÓRICAS

La primera referencia que hay a nuestro protagonista se remonta a 1909, cuando el escritor Ron Millar, autor de la historia de los conceptos de la nave espacial “The Dream Machines”, nombra al héroe “Wang Tu” en la segunda edición de octubre de 1909 de Scientific American, revista de divulgación científica fundada en 1845.

Posteriormente volvemos a encontrar su nombre en 1944, cuando el pionero en divulgación sobre el espacio Willy Levy, relata en su libro “Rockets: The Future of Travel beyond the Stratosphere”, la desafortunada historia del mandarín Wan Hu.

Debido al creciente interés por el espacio, la historia del primer taikonauta se propagó con rapidez hasta nuestros días.

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PROFETA EN SU TIERRA, AL FIN

La historia de Wan Hu finalmente se extendió por su tierra natal, actualmente gran entusiasta acerca de todo lo relacionados con el espacio y apareció en la mayoría de medios chinos. Tanta es ya su devoción por esta leyenda que incluso podemos encontrar una estatua de él en el centro de lanzamiento de satélites Xichang.

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