¿Un tatuaje puede provocar cáncer?
Algunas investigaciones han encontrado un vínculo entre los tatuajes y un mayor riesgo de cáncer, y la evidencia reciente parece sugerir que los tatuajes podrían aumentar el riesgo de cáncer de sangre, en particular. ¿Qué mecanismos biológicos podrían explicar este vínculo? ¿Debería la gente preocuparse realmente por las consecuencias para la salud de hacerse un tatuaje? Este episodio de podcast analiza en profundidad la evidencia más reciente. Los tatuajes pueden ser formas de arte sorprendentemente hermosas y son cada vez más populares.
Según una encuesta del Pew Research Center realizada en 2023, el 32% de los estadounidenses tienen al menos un tatuaje y el 22% tiene varios. Además de adornar el cuerpo de forma permanente, los tatuajes también pueden proporcionar una forma significativa de conmemorar eventos importantes de la vida, o pueden ser símbolos de curación mental y emocional. Sin embargo, quedan algunas preguntas sobre las posibles implicaciones para la salud de hacerse un tatuaje y, recientemente, los investigadores se han centrado en las formas en que los tatuajes pueden afectar la salud física de una persona a largo plazo. Un estudio, publicado en ASM Journals a principios de julio de 2024, analizó muestras de 75 tintas para tatuajes y maquillaje permanente de uso común en Estados Unidos y descubrió que 26 de ellas estaban contaminadas con bacterias que causan infecciones. Entre ellas se encontraban Staphylococcus epidermidis, una infección que puede causar graves complicaciones de salud, y Cutibacterium acnes, que causa acné.
Más preocupante aún es el estudio de la Universidad de Lund, en Suecia, publicado en la revista eClinical Medicine el mes anterior, en el que se descubrió que los tatuajes de cualquier tamaño estaban relacionados con un 21 % más de riesgo de padecer linfoma, un tipo de cáncer de la sangre. Para identificar este vínculo, los investigadores de Lund analizaron datos del Registro Nacional de Cáncer de Suecia, centrándose en personas que tenían entre 20 y 60 años cuando recibieron un diagnóstico de linfoma, entre 2007 y 2017. Pero, ¿qué significa realmente este vínculo? ¿Por qué los tatuajes pueden aumentar el riesgo de cáncer de la sangre? ¿Algunos tipos de tatuajes son más riesgosos que otros y, de ser así, por qué? Por último, ¿cuán preocupadas deberían estar realmente las personas por contraer cáncer si tienen tatuajes y qué deberían tener en cuenta al considerar si hacerse o no un tatuaje? Son cuestiones que merece la pena abordar.
Referencia: MedicalNewsToday.com



