Productos de CBD: lo que necesitas saber y su situación legal en España
Durante los últimos años, la comercialización de productos derivados del cannabis ha presentado un crecimiento exponencial. Sin embargo, sigue existiendo desconocimiento respecto a esta molécula tanto en términos legislativos y jurídicos, como a nivel medicinal y terapéutico.
El despunte de la industria cannábica en España permite acceder vía online a una tienda de aceite de CBD y comprar lo necesitamos, ya que existe una clara normalización sobre su uso. En la actualidad, el enfoque pedagógico del sector se enfoca en explicar las diferencias entre la molécula y la marihuana.
Bases que sustentan el crecimiento de la industria y consumo de CBD
Si bien la legislación de cada país establece sus propias normativas respecto al uso de productos derivados del cannabis, en 2017 se emitió el primer informe que reconoce al CBD como un compuesto con potencial medicinal.
De acuerdo al documento expedido por el Comité Experto en Drogodependencia de la Organización Mundial de la Salud, la molécula no desencadena efectos adictivos similares a los de la marihuana, tampoco es nocivo para la salud ni representa factor de riesgo sobre el resto de los individuos.
A partir de ese momento, comienza el desarrollo de fármacos que van desde fórmulas destinadas a tratar la epilepsia, hasta cremas en forma de bálsamo que contribuyen a la disminución sustancial de los dolores musculares.
La efectividad del CBD como analgésico natural sin efectos secundarios o reacciones adversas, permite que esté aprobado por la Agencia Mundial Antidopaje desde 2018 como parte de la medicina deportiva.
¿Cómo se utiliza el CBD en España?
El respaldo oficial y científico que presume la industria del cannabis ha servido no solo para ganar credibilidad frente a los consumidores, también fomenta su comercialización en establecimientos físicos y tiendas online.
Por desgracia, en territorio español la legislación del consumo natural de CBD sigue siendo objeto de debate, de hecho, presenta notorio retraso en comparación a otros países como Francia. Actualmente, las únicas fórmulas permitidas son las de uso medicinal.
Para considerarse legales, la normativa establece dos condiciones: que sean ricos en CBD y no presentar un nivel superior al 0,2% de THC. De esta forma, es posible encontrar:
Aceites hechos de CBD: si bien pueden ser consumidos mediante vía oral o a través de aerosol, la presentación más común es en cápsulas.
Suplementos de CBD: se encuentran disponibles en tres presentaciones, cápsulas, pastillas y tinturas.
Alimentos con CBD: aunque son algo inusuales, también son comercializados aperitivos y alimentos que presentan aceite de cannabis en su composición, los cuales pueden ser consumidos por personas y animales.
Cremas de CBD: la aplicación vía tópica es la más demandada por los consumidores, incluye bálsamos, pomadas, lociones o ungüentos con extractos de cannabis.
Flores de cannabis: los cogollos ricos en CBD son ofrecidos a quienes desean fumar o aprovechar sus bondades mediante un vaporizador.
Aunque los efectos dependen de cada formato, desde los suplementos alimenticios, hasta los productos de uso tópico, están destinados a brindar alivio frente a dolores crónicos e inflamación.
Asimismo, están indicados en el tratamiento de la ansiedad, depresión, insomnio e incluso, enfermedades neurológicas o neuropsiquiátricas.



