Curiosidades

¿Por qué plantar y consumir marihuana es un tabú?


Si nuestra vecina con problemas nerviosos se toma tres “valium” al día, comentaremos que se la ve más tranquila y centrada. Si un amigo fuma dos cajetillas de tabaco diarias, pensaremos que está poniendo en riesgo su salud, pero seguramente no le diremos nada. Y si un conocido del bar donde paramos, un día se bebe más copas de las habituales, y se marcha tambaleándose, le disculpamos diciendo que hoy está un poco borracho.

Pero si nos enteramos de que un amigo de nuestro hijo fuma marihuana habitualmente, y además cultiva semillas feminizadas de cannabis, tiene todas las papeletas para ser calificado de yonqui o de drogadicto.

Sin embargo, la vecina de los “valium”, el amigo del tabaco y el conocido de las copas, también están consumiendo drogas a diario, aunque sean legales, y nunca se nos ocurriría tildarlos de drogadictos.

Prejuicios acerca de la marihuana

La realidad es que el consumo de marihuana no está bien visto, e incluso resulta un tema tabú para muchos ciudadanos.

Y esta circunstancia es producto del desconocimiento acerca del cannabis. Porque, sí, es cierto que el cannabis es una droga, pero si se siguen unas pautas de consumo razonable, no entraña mayor peligro para el consumidor que las otras tres drogas legales que hemos puesto como ejemplo.

No solo eso, sino que, su consumo moderado tiene efectos relajantes para nuestro organismo, y potencia ciertas áreas de la percepción, muy especialmente las relacionadas con el ingenio y la creatividad. Además, bajo prescripción médica, la marihuana es un tratamiento muy efectivo para ciertos trastornos y enfermedades.

El consumo responsable de cannabis

Todos los consumidores de marihuana saben cuál es el punto en el que los efectos relajantes dan paso a una situación que escapa a su control. El problema es que, en ocasiones, se supera este punto por factores ajenos al consumidor. Veamos:

La clave es controlar la dosificación, para no experimentar los efectos indeseados que pueda provocar un consumo excesivo. Y no es asunto fácil, porque no todas las plantas de marihuana tienen la misma concentración de sustancia psicoactiva.

Esto quiere decir que si el proveedor de cannabis no es siempre el mismo, o es poco fiable, el riesgo de “coloque” o sobredosis es alto. Tengamos en cuenta que algunas variedades de cannabis pueden ser hasta cinco veces más potentes que otras. Esto implica, que incluso en una sesión corta de «fumeteo», existe riesgo de excederse seriamente.

Por tanto, para asegurar un consumo responsable, los fumadores deberían sembrar su propia marihuana, adquiriendo la materia prima en un banco de semillas, y usando siempre la misma variedad. De esta forma, las plantas serán uniformes, y la cantidad de sustancia psicoactiva de las mismas, muy similar.

Pero ¿cómo podemos estar seguros de que nuestros hábitos de consumo de marihuana son responsables?

Indicadores de que el consumo no es responsable

Existen dos señales de alarma inconfundibles que nos indican que la relación con la maría se nos va de las manos:

  1. Si un día intentamos no consumirla, nos encontramos incómodos, nerviosos o irritables. Esta es la señal de que estamos en proceso de engancharnos, o ya estamos enganchados.
  2. Comienza a ser muy habitual que nuestras sesiones de “fumeteo” terminen con un gran “colocón”.

En ambos casos debes replantearte tus hábitos de consumo, e intentar adaptarlo a las pautas indicadas anteriormente.

Si no consigues hacerlo tú solo, es porque ya tienes un problema serio. Y en ese caso, lo mejor es que te pongas en manos de un especialista en adicciones.


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