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Pasos para alquilar una habitación de nuestro piso en Madrid


A la hora de hacer frente a la mensualidad hipotecaria o, en general, para sacar rédito a nuestra vivienda, cada vez son más madrileños los que apuestan por alquilar una de las habitaciones de su piso. Y es que la subida del precio del arrendamiento durante los últimos años ha supuesto el incremento de la rentabilidad: la del alquiler de larga temporada se sitúa en el 10,9% anual a nivel nacional, según el Banco de España.

Igualmente, el mercado de la vivienda de uso turístico se encuentra en pleno auge. Así lo afirma un reciente estudio de inAtlas: en 2016 existían 10.895 pisos destinados a visitantes en la ciudad de Madrid. En este sentido, podemos imaginar que son muchas más las habitaciones ofrecidas a turistas, a través de populares plataformas como Airbnb. A continuación, resumimos los pasos para que el lector emprenda el arrendamiento, respetando el marco legal y obteniendo buenos resultados.

En primer lugar, pensaremos en acondicionar la estancia para su futuro huésped. De esta manera, sería conveniente liberar el máximo espacio posible, tanto en armarios como en cómodas. El objetivo es doble: por un lado, que el arrendatario disponga de su propia habitación; por otro, que nosotros no tengamos que preocuparnos por que alguno de nuestros objetos de valor se deteriore.

No obstante, durante este proceso surge una duda: ¿dónde meter todas las pertenencias que hasta entonces guardábamos en ese cuarto? Una solución son los denominados servicios de Self Storage, que ofertan espacios a medida a precios muy competitivos. Así, para el alquiler de trasteros en Madrid una buena idea es dirigirse al centro de San Blas-Canillejas de Globalbox, o a otro de sus tres sedes en la provincia: Parla, Móstoles y Arganda. Hablamos de una empresa que asegura un alto nivel de seguridad y limpieza, así como amplitud de horarios de acceso.

Por otro lado, para arrendar con tranquilidad nuestro cuarto es recomendable indagar en la legislación. A este respecto, algo que desconocen muchos de los interesados es que, mientras la vivienda completa la regula la ley de arrendamientos urbanos (lau), el alquiler de habitaciones está gestionado en el código civil. ¿Qué diferencias prácticas implica este hecho? Entre otras, las dos siguientes: la duración del contrato será exactamente la pactada y sin prórroga, y la vente del inmueble permite la extinción del acuerdo.

Asimismo, hay que saber que como arrendadores tenemos la obligación de declarar el beneficio a hacienda. Eso sí, podremos beneficiarnos de una serie de deducciones, habitualmente ligadas al perfil del inquilino o el coste de la mensualidad. Por ello, conviene estar atento a las condiciones vigentes.

Una vez nos pongamos al tanto de los aspectos legislativos, ha llegado el momento de promocionar nuestra habitación. Una forma fácil de hacerlo es crear perfiles en portales online especializados (Airbnb, Idealista, Vibbo, etc.). Allí cargaremos las fotos de nuestra vivienda y completaremos toda la información para generar el anuncio. Un último aviso en relación a esto: siempre es mucho mejor que seamos sinceros acerca de las características e imágenes de nuestro piso.  


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