Las personas que sobreviven a un suceso traumático pueden ayudarnos a vivir más
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Esta afirmación que a priori puede parecernos chocante tiene su base en el desarrollo de una investigación llevada a cabo a más de 55.000 víctimas del Holocausto (recordemos que más de 6 millones de judíos fueron masacrados en aquella inolvidable tragedia).
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“La clave del estudio se basa en el llamado crecimiento postraumático”
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El objeto de la investigación era comprobar si el pasar por una situación tan angustiante y grave, provocó en los supervivientes un daño en su salud a largo plazo, es decir, que su esperanza de vida se hubiera acortado. Lo sorprendente de la conclusión del estudio es que es todo lo contrario.
[/vc_column_text][/vc_column_inner][/vc_row_inner][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/1″][vc_text_separator title=»¿Cuál es la explicación científica a esta conclusión?» title_align=»separator_align_center»][vc_column_text]
Por una parte, está la explicación más plausible que sería que las personas que sobrevivieron al holocausto tenían organismos más fuertes y por tanto menos vulnerables que las que perecieron; por tanto, es aceptable que su esperanza de vida sea mayor.
Por otra parte, está la explicación más psicológica. Las personas que son víctimas de un acontecimiento traumático en sus vidas, experimentan un “crecimiento postraumático” que les hace apreciar mucho más el hecho de estar vivos, son más felices, tienen más apoyo social y emocional y viven en consecuencia de una forma más saludable en todos los aspectos, por lo que su esperanza de vida también se alargaría.
Es una obviedad que cuanto más nos cuidamos, a nivel mental y físico, más probabilidades tenemos de llegar… quién sabe… a los 120 años.
[/vc_column_text][vc_text_separator title=»Datos del estudio» title_align=»separator_align_center»][vc_column_text]
El estudio fue realizado por investigadores de la Universidad de Haifa en Israel junto con otros centros de investigación en Israel y los países bajos, con objeto de averiguar si la supervivencia al Holocausto tuvo un impacto en la expectativa de vida. La hipótesis inicial partía de que los supervivientes podrían haber visto reducida su esperanza de vida debido al trauma psicológico, la desnutrición, la falta de sanidad y atención médica, entre otros pormenores.
[/vc_column_text][vc_text_separator title=»¿Qué personas fueron objeto del estudio?» title_align=»separator_align_center»][vc_column_text]
Fueron estudiados todas las personas que inmigraron de Israel de Polonia nacidos entre 1919 y 1935, comparándolas con aquellas que emigraron después del Holocausto, entre 1945 y 1950.
En total se contabilizaron 55.220 participantes, que incluían 41.454 supervivientes del Holocausto y 13.766 que formaban parte del grupo comparativo.
[/vc_column_text][vc_text_separator title=»Resultados del estudio» title_align=»separator_align_center»][vc_column_text]
Los resultados arrojaron que la edad promedio del grupo superviviente del Holocausto fue de 85,3 años y la del grupo comparativo, 85,6 años, esto es, que los supervivientes del Holocausto vivieron unos 6,5 meses más.
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