La pandemia como agente impulsor del juego online
La pandemia del Covid 19 ha tenido un gran impacto a nivel mundial en toda la población. España no ha sido una excepción, pues de hecho, los datos de incidencia y de defunciones han sido de los más elevados en el contexto europeo y mundial.
Además, el confinamiento impuesto entre marzo y junio de 2020 fue de los más estrictos en todo el planeta. Posteriormente a esa fecha se han venido produciendo cierres de bares y locales de hostelería, restricciones en la movilidad y en las reuniones entre familiares y amigos y hasta toques de queda que siguen siendo aprobados y anulados en función de los tribunales de Justicia.
Todo este proceso ha introducido cambios importantes en el comportamiento humano, sobre todo en el ámbito del entretenimiento. Algunas industrias han florecido durante la pandemia y los cierres, y una de ellas es el juego online, que es cada vez más popular por las limitaciones para salir de casa.
¿Cómo ha crecido el juego online durante la pandemia?
El informe “Análisis del perfil del jugador ‘online’ 2020”, elaborado por la Dirección General de Ordenación del Juego (DGOJ), señala que durante el año pasado se produjo un crecimiento anual en el número de jugadores del 8,36%.
De este modo, el número de usuarios de juegos online activos en España en 2020 alcanzó un total 1.481.807 personas, considerando a jugadores en activo aquellos que durante el periodo de un mes natural han realizado al menos una apuesta.
A su vez, se registraron un total de 351.439 jugadores nuevos. Este dato tan alto de nuevos jugadores está directamente relacionado con el cierre de locales físicos por la declaración del estado de alarma y las restricciones de accesos, así como la reducción de aforos en esos establecimientos.
En marzo de 2020 el número de jugadores activos se situaba en unos 630.000, pero en diciembre vivió su máximo de casi 690.000 jugadores. De estas cifras tan elevadas también se desvelan datos interesantes, como que el 82% de los usuarios de juegos y apuestas online son hombres, frente a poco más del 17% que son mujeres.
¿A qué juegan los españoles?
Atendiendo al nivel de popularidad entre los españoles, las apuestas son el segmento en el que más participan los aficionados al juego online, pero las mayores tasas de variación anual se registran en póquer y casino, con tasas del 15 y el 12% de variación anual.
Estos datos están también muy influenciados por el cierre de competiciones deportivas que se produjo durante el confinamiento más estricto. Además, desde hace dos años el Ministerio de Consumo trabaja para limitar la publicidad del sector de casas de apuestas tanto en internet como en patrocinios deportivos, lo que puede estar produciendo un trasvase desde las casas de apuestas hacia operadores de casino online.
La DGOJ, entidad que regula toda la actividad del juego online, informa también del crecimiento en el número de operaciones en su estudio anual. Durante 2020, las operaciones crecieron en casi un 18%, dominando ampliamente la tarjeta de crédito como sistema de pago, con casi un 73% de las operaciones totales.
¿Qué propuestas de juego online son las más atractivas para los usuarios?
A pesar de que las innovaciones tecnológicas están impulsando nuevas fórmulas de juego, y se ve claramente en los sistemas de compras in app, la realidad es que los juegos clásicos siguen siendo tremendamente populares.
El blackjack o la ruleta son habituales en todos los operadores de juego online, así como el póker. Las tragaperras, juegos de slot, también ganan mucho interés. Estas últimas son la alternativa más exitosa, pues se trata de juegos muy sencillos, entretenidos, y con una alta capacidad de atracción entre los usuarios.
El éxito del juego en internet se explica en gran medida por la gran cantidad de operadores existentes, de hecho, si te gusta jugar al casino online basta solo con realizar una búsqueda rápida en internet y consultar alguno de los múltiples comparadores que aparecen como resultado.
Los juegos de casino son muy emocionantes y entretenidos, pero en ellos se pone en juego el capital propio, lo que da lugar a posibles dinámicas negativas de acumulación de deudas. En este sentido, la DGOJ y otras muchas entidades similares en el resto de países introducen principios de juego seguro y solo autorizan a aquellos operadores de juego que realmente son confiables.



