Espacio

Descubren lo que podría ser el primer planeta en otra galaxia


Hasta hace sólo unos pocos años la abundancia y naturaleza de los planetas extrasolares que no están en nuestro Sistema Solar era pura especulación.

Todo cambió con la misión Kepler que observó una región fija del cielo durante varios años a la espera de parpadeos en las estrellas de que ahí hay. La idea era detectar tránsitos, a ser posible repetidos, de algunos de los planetas que orbitaran esas estrellas. Como se observaba una región grande y muy poblada de estrellas, era de esperar que las órbitas de algunos de esos planetas estuvieran alineadas con nuestra perspectiva.

La misión fue todo un éxito, pese a la muerte prematura de los volantes de inercia, y se detectaron muchos planetas extrasolares. Esos sí, se descubrió que el brillo intrínseco de las estrellas variaba más de lo esperado, lo que hacía más difícil detectar estos planetas.

La inmensa mayoría de los planetas detectados están a miles de años luz de distancia, así que nunca podremos visitarlos. Posiblemente nunca llegaremos a tener una imagen de ellos, ni siquiera del tamaño de un pixel. Los detectamos, pero no los vemos. Posiblemente seamos capaces en un futuro de ver planetas más cercanos si desarrollamos la tecnología suficiente y sufragamos los gastos.

Podría pensarse que algo parecido a la misión de Kepler se podría hacer con otras regiones del cielo, pero siempre con estrellas de nuestra galaxia. La posibilidad de hacer esto mismo con estrellas de otras galaxias se antoja imposible. Simplemente las galaxias son manchas lechosas en las cuales no es posible distinguir unas estrellas de otras. No tenemos suficiente resolución.

Un grupo internacional de astrofísicos no se dio por rendido en este sentido y pensó que esta empresa sería posible si en lugar de luz se usan rayos X. El número de fuentes de rayos X en una galaxia es mucho menor el número de sus estrellas, así es posible resolverlas del resto.

Pero la atmósfera terrestre bloquea los rayos X, por lo que hay que usar un telescopio espacial. Así que estos investigadores se pusieron a bucear en datos de archivo del telescopio Chandra de rayos X para buscar posibles candidatos a planetas.

Las fuentes de rayos X son complejas, la mayoría de las veces implica la existencia de un disco de acreción alrededor de un agujero negro o una estrella de neutrones que es alimentado con material procedente de una estrella de una sistema binario. Esto quiere decir que la variabilidad de estas fuentes es alta y no se puede mirar a ver si hay tránsitos, hay que buscar en su lugar ocultaciones, pues dejan una señal más clara. Así que estos investigadores buscaron planetas que taparan totalmente la fuente de rayos X de una modo similar al de un eclipse total.

Buscaron estos casos con un algoritmo especial entre 2624 curvas de luz lo suficientemente largas de varias galaxias: M51, M101 y M104, obtenidas en 55, 64 y 119 observaciones respectivamente. La variabilidad de la fuente no debía ser muy grande y el espectro no debía variar durante la ocultación. Los casos interesantes fueron analizados manualmente más tarde.

Dicen haber encontrado un buen candidato a planeta extragaláctico en M51, o galaxia del remolino, que está situada a 23 millones de años luz de distancia a nosotros cerca de la región del cielo que llamamos Osa Mayor. La fuente de rayos X está dentro del círculo de la imagen de cabecera. Han denominado al planeta M51-ULS-1b.

Lo importante en esta técnica es que las regiones emisoras de rayos X de este tipo son relativamente pequeñas, por lo que pueden ser ocultadas por un planeta aunque este no sea muy grande. En el caso del planeta que nos ocupa, la ocultación dura de 20 a 30 minutos y la fuente de rayos X es un millón de veces más brillante que el Sol en todas sus longitudes de onda.

Para el caso de M51-ULS-1b, los investigadores dicen haber excluido la posibilidad de que el ocultamiento sea debido a otra estrella o a una enana marrón, principalmente por su tamaño y a la edad del sistema, que se estima menor a los 100 millones de años. Esta edad elimina que sea un enana blanca por que no le habría dado tiempo a evolucionar hasta se estadio y porque no hay lente gravitacional implicada. El tamaño se estima para el planeta es menor que el de Saturno.

Se requieren más tránsitos para confirmar este planeta, delimitar mejor el tamaño del mismo y averiguar sus parámetros orbitales. Por tanto, se necesitan más observaciones que confirmen este hallazgo.

Obviamente no se trata de un planeta en el que pueda haber vida, pues esta quedaría esterilizada bajo tal cantidad de rayos X. Ni siquiera parece tener un tamaño adecuado, ni cabe pensar en zona de habitabilidad alguna. Sin embargo, se trata de algo fantástico. Se trataría de un planeta en otra galaxia situada a millones de años luz, bajo una intensidad de rayos X atroz.

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