CIENCIA

Cómo cuidar la zona genital femenina en verano


El verano es la época perfecta para disfrutar de actividades de ocio que tienen como protagonista al agua. Tanto si se trata de la playa o la piscina, lo cierto es que si no se mantiene una correcta rutina de cuidados e higiene se pueden sufrir algunas afecciones en la zona íntima.

Con el fin de proteger la zona vulvovaginal, especialmente durante esta época, el equipo de expertos en salud femenina de Procare Health ofrece una serie de consejos para lograrlo:

  • Exceso de humedad. Aunque no resulte excesivamente incómoda, la humedad de bañadores y bikinis en la zona genital puede promover el desarrollo de infecciones vulvovaginales, de las vías urinarias, o incluso la aparición de hongos. Lo más recomendable es secar siempre la zona y, si es posible, cambiar la prenda tras el bañocon el fin de mantener la zona seca y protegida.
  • Correcta hidratación. La falta de hidratación en la zona íntima puede contribuir a la aparición de afecciones tales como inflamación, irritación, falta de elasticidad y lubricación o dolor durante las relaciones, entre otras.  Por este motivo, Procare Health recomienda la utilización de productos especialmente indicados para estos casos. Por un lado, Idracare®, gel hidratante vaginal no hormonal, elaborado a base de ingredientes naturales como el aloe vera, prebiótico y alta concentración de ácido hialurónico en niosomas; actúa como hidratante de la mucosa y reequilibra la microbiota vaginal. Por otra parte, Palomacare® gel vulvar, un hidratante y reparador de la zona vulvo-genital indicado para las situaciones que provocan sequedad y/o irritación, prurito, malestar y escozor en la zona vulvo-perineal; es una efectiva protección frente a agresiones externas como el uso de compresas, depilación íntima, arena, agua del mar o de las piscinas. Asimismo, Palomacare® gel vaginal acelera la cicatrización de pequeñas lesiones de la vagina en situaciones patológicas o de sequedad y molestias más extremas, regenerando también el epitelio de la zona gracias a su contenido de aloe vera y centella asiática; cumple una importante función en la prevención de desequilibrios de la microbiota vulvovaginal, y es un complemento eficaz a los tratamientos convencionales de procesos inflamatorios, como cervicitis o vaginitis. 
  • Evitar el contacto directo de la zona íntima con la arena y adoptar una higiene perfecta. Aunque la arena de la playa en verano se convierte en un compañero más de entretenimiento, lo cierto es que siempre es mejor evitar sentarse o tumbarse directamente sobre ella. Su contacto con la piel puede generar irritación, o incluso derivar en infección, por lo que, si se ha estado en contacto con ella, lo mejor es emplear productos específicos para la correcta y delicada higiene de la zona íntima, como la espuma sensitiva Palomacare®,  que limpia, protege, hidrata, suaviza y regenera la zona genital, aliviando también la irritación y el picor gracias a su fórmula de alta tolerancia a base de extractos botánicos (árbol del té, neem, etc.) y agentes emolientes.
  • Calidad de las prendas. Más allá de los tejidos de bikinis y bañadores, siempre se recomienda la utilización de ropa interior de algodón, que facilita la transpiración de la piel. Además, cuanta más calidad tengan las prendas más cómodas resultarán, sobre todo en la zona de la ingle, que suele estar afectada por rozaduras.
  • Consejos de alimentación. Como ya es sabido, mantener una alimentación equilibrada ayuda a gozar de un mejor estado de salud. En este sentido se recomienda comidas ricas en fibra, con presencia de fruta y verdura, incorporando también frutos rojos como los arándanos, que ayudarán a prevenir infecciones gracias a sus propiedades antibacterianas. En definitiva, consumir alimentos con alto contenido en agua y que favorezcan el tránsito intestinal es clave.
  • Prevención de las enfermedades de trasmisión sexual (ETS). Verano es sinónimo de  de tiempo libre y desconexión de la rutina, pero también  es uno de los momentos en los que hay más riesgo de contagio por enfermedades de transmisión sexual. Por esta razón es necesario tomar medidas preventivas y evitar los factores de riesgo como la promiscuidad y las relaciones sexuales sin protección.  La infección por VPH es la ETS de mayor prevalencia en el mundo y puede afectar hasta el 80% de la población. Dependiendo del tipo de virus, el VPH puede causar verrugas genitales o lesiones en el cuello uterino que, en su mayoría, se resuelven espontáneamente; sin embargo, en algunos casos la infección puede evolucionar a cáncer cervical. Para las verrugas genitales o lesiones de bajo grado en el cuello uterino la gama Papilocare® posee tratamientos no invasivos como Papilocare® Gel Externo para el tratamiento coadyuvante de las verrugas genitales en hombres y mujeres, y Papilocare® Gel Vaginal, cuya acción consiste en prevenir y tratar las lesiones de bajo grado (ASCUS/LSIL) del cuello uterino y que ha demostrado curar dichas lesiones en el 85% de las pacientes a los 6 meses de tratamiento. La gama cuenta además con el reciente lanzamiento de Papilocare® Espuma Sensitiva, para el cuidado íntimo específico de pacientes infectadas por VPH.

Más allá de estas recomendaciones, es esencial que las mujeres tomen conciencia sobre su salud íntima, para lo cual es importante visitar al ginecólogo siempre que surja cualquier duda y no saltarse las revisiones, así como aplicar rutinas correctas de higiene y cuidados de esta zona desde edades tempranas, incluso antes de la primera menstruación.


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