BREVES

Nos vigilan II


Decía en mi último artículo que muy poco podemos hacer por defender nuestra intimidad. Con seguridad nuestros más íntimos secretos, tales como nuestros ingresos, nuestros vicios, nuestros deseos, nuestras deudas,… corren por ahí, y con más exactitud, corren por donde menos nos interesa que se conozcan, la Agencia Tributaria, las oficinas bancarias, y los listados de marketing.

¿Y qué podemos hacer?. ¿Cuéntanos lo que haces tú?. – Buena pregunta, ¿que es lo que hago yo?. Dice el refrán, «en casa del herrero, cuchillo de palo». No me avergüenza decir, que no tengo ningún sistema para defenderme de cookies, ad-weres, spywares, backdoors, y otras lindezas, ni me preocupa cuales de estos simpáticos personajes campan por sus respetos en mi ordenador, ni tampoco me he molestado en averiguar que puertos utilizan para comunicar sus descubrimientos. Aparentemente soy transparente como el cristal..

Lamento decepcionar al personal, pero el único método útil que conozco para mantener alejado estos desagradables inquilinos, es instalar un fireware, pero el trabajo que da su gestión es desproporcionado, o al menos a mí me lo parece, con lo que quiero defender, por lo qué, personalmente, he optado por utilizar un tipo diferente de defensa, muy simple, uso dos ordenadores, uno conectado a Internet, que dejo que espíen libremente y otro no conectado, que es en el que trabajo.

El de trabajo se moderno y potente, y para entrar en Internet, utilizo otro, viejo y poco capaz, que iba a tirar a la basura, y que a última hora destiné a este menester. Cuando es necesario traspaso información entre uno y otro en un CD regrabable que destino a este fín.

Cuando quiero algo de Internet lo busco con el viejo, Si necesito la información, la bajo de la web al disco duro con la opción copiar, e incluso a veces con un programa de copia gratuito que trae hasta varios niveles de las páginas enlazadas. Grabo el CD y lo leo con el otro ordenador como si estuviera en directo. Si quiero enviar por Internet algo de este ordenador, lo traslado en dirección contraria con el CD. Este proceso es frecuente, pero ni mucho menos diario, y aunque algo incómodo, me resulta menos molesto y más seguro que el controlar el mejor fireware. Periódicamente hago copia de seguridad de los ficheros de correo y otras cosas que deseo no perder del ordenador viejo, y si vienen virus, reinstalo todo lo que hay en este ordenador y en paz.

A pesar de todo no vale para mucho

Se que mi intimidad es de dominio público, pero también que es inútil tratar de protegerla poniendo obstáculos en Internet, pues medios alternativos para violarla existen y son incomparablemente más eficaces e imposibles de eludir. Como profesional de informática he trabajado durante largo tiempo para uno de los grandes bancos de España. No creo descubrir ningún secreto profesional si digo que al menos en ese banco, centralizan información de sus clientes, no solo la que tienen a través de transacciones dentro del banco , sino además añaden la de operaciones comerciales realizadas en cualquiera de los negocios que se mueven en la órbita del banco.

Por ejemplo, si compras en un coche en un concesionario, o firmas una póliza de seguros de vida, o contratas en una Agencia de viajes un viaje a plazos, como muy probablemente esos negocios pertenecen o están participados por uno de los grandes bancos de este país. Ese banco recibirá información de la operación efectuada, por un motivo técnico, controlar lo que en seguros se llaman los “cúmulos de riesgo”.

En las operaciones comerciales donde hay pagos aplazados u otros riesgos que deban asumir las compañías, los bancos exigen comunicarlos a la centrál. Si, Dios no lo quiera; te estrellas con tu coche, dejarás de golpe de pagar las letras del coche y los plazos del viaje y además, una compañía de seguros tendrán que pagar los destrozos que hayas realizado con tu coche. y otra compañía quizá tenga suscrita una póliza colectiva de accidentes en la empresa en la que trabajas, así como es probable que haya un seguro de vida asociado a la hipoteca de tu piso que asume el pago de lo que te reste de pagar etc. En total se ha creado un “cúmulo” y previsoramente las compañías financieras, concretamente los bancos, tratan de detectarlos para evaluar su cuantía y si superan un umbral, reasegurar el riesgo con terceros, de forma que en el caso de tener que pagar, se diluya el pago del “cúmulo” entre varias compañías. Cuando yo trabajaba en el banco, ya hace años, el cúmulo se reaseguraba si superaba los cinco millones de pesetas, supongo que lo habrán actualizado y ahora esté `por lo 60.000 euros.

¿Qué más da, a la privacidad en Internet?

Se comprenderá, que ante este fino marcaje de mi persona realizado por la banca, más el que realiza la Agencia Tributaria, mas el que realiza la policía, el ayuntamiento, etc., etc., me parece ridículo preocuparme por la información que viaja en las cookies. Estoy convencido que el modelo de privacidad defendido hasta el momento, con un reducto íntimo rodeado de una frontera que los demás no podían traspasar, se corresponde con un modelo de sociedad desaparecido a mediados del siglo XX. Cuando irrumpe la información digital, las murallas de la privacidad saltan por los aires dejándonos a todos a la vista de quien quiera mirar.

En mi opinión, quien lucha por defender la privacidad viven en la inopia, pretender la defensa de una privacidad típica del siglo XIX en pleno siglo XXI es ridículo. Es un esfuerzo totalmente anacrónico, pueden conseguirse preciosas leyes, pero nadie las va a cumplir, los datos existen y están ahí, muchos en poder del propio Estado, y nadie los va a borrar. ¿Quién se va a atrever a dar la orden de borrar la Base de Datos que contiene el NIF, o los Registros informatizados de la la Propiedad, o los datos de la Seguridad Social o los registros de llamadas telefónicas, transacciones bancarias?,

Y las máquinas para procesar esas ingentes cantidades de datos también existen, y cada día son más baratas. Además esos datos son necesarios para muchas facetas insustituibles de la vida actual, pago de impuestos, concesión de préstamos, calculo de jubilaciones, direccionamiento de publicidad, ( no decimos que no queremos SPAM, pues habrá que saber a quien se manda la publicidad ). Entonces, ¿por qué nos irritamos cuando nuestro proveedor de buzones e-mail vende los datos que tiene sobre nosotros?.

¿Pero no podemos hacer nada?

No obstante , aun a sabiendas que no podemos defender nuestra intimidad, podemos fastidiar a los mirones de Internet No vale para mucho, pero permite que nos distraigamos tomándoles el pelo ¿No te parece suficiente? . Bueno prometo darte ideas en el próximo artículo.

 

Fuente: José Manuel Gimeno


Leave a Comment

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.