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Las hembras de un escarabajo valoran más el cortejo de los machos que su capacidad de lucha


Una investigación revela que a las hembras de escarabajo de la especie Gnathocerus cornutus les gustan más los machos que las cortejan mejor que los machos que mejor luchan contra sus otros pretendientes. Así pues, en esta especie de escarabajos con cuernos, y probablemente en otras, la regla de que los machos que mejor luchan contra sus rivales para acceder a una hembra serán los que mayor aceptación tendrán por parte de ésta, se incumple. Además, a estas hembras tampoco les importa el tamaño de las mandíbulas de los machos.

 

Todo esto se ha comprobado en un estudio realizado por científicos de la Universidad de Exeter en el Reino Unido, así como las de Okayama y Tsukuba en Japón.

 

La elección femenina de pareja y la competición entre machos son los mecanismos típicos de selección sexual. Sin embargo, estos dos mecanismos no siempre favorecen a una misma clase de machos.

 

Los machos de los escarabajos de la especie citada tienen mandíbulas inferiores más grandes, utilizadas para pelear con los rivales, y aquellos con las mayores mandíbulas tienen ciertamente una ventaja de apareamiento cuando se produce una competición entre ellos. Pero hasta ahora, no ha estado claro si las hembras prefieren realmente a estos machos tan competitivos.

Después de llevar a cabo experimentos con cientos de estos insectos, el equipo de Dave Hosken, de la Universidad de Exeter, ha comprobado que la elección femenina se centra más en el cortejo del macho que en el tamaño de las mandíbulas, y que los dos rasgos no están ni física ni genéticamente relacionados. En otras palabras, los machos más atractivos, aquellos que las hembras prefieren más, no son los que mayores mandíbulas poseen y más competitivos son. Esto es así a pesar del hecho de que estos machos luchadores y fornidos disfrutan de significativas ventajas de apareamiento cuando se hallan en competición directa contra otros machos menos fuertes por las hembras.

 

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Fuente: Agencias

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