BREVES

¿Conseguiremos un internet abierto?


Las peticiones de neutralidad en la red han llegado a su punto culminante en Washington DC (EEUU), a medida que una gran número de voces insisten en la necesidad de que la Comisión Federal de Comunicaciones de EEUU (FCC, por sus siglas en inglés) salve el internet abierto. Afirman que los proveedores de servicios de internet de banda ancha pueden bloquear el flujo de datos de algunos sitios web, cobrando a los proveedores de contenido por distribuir contenido a los clientes y estableciendo «carriles rápidos» de pago para algunos y otros carriles lentos para el resto. ¿Está internet de pronto en grave peligro?

El término «neutralidad de la red» fue acuñado por un académico legal en 2002, y enlaza con un artículo seminal llamado «End-to-End Arguments in System Design«, que pedía a los operadores de red que fueran «tuberías tontas» que transportasen los bits sin hacer ningún tipo de cambios. Después de décadas prometiendo «no meter las manos en internet», la FCC asumió el reto de la neutralidad de la red y emitió su primera orden en 2010. Aunque sólo se habían documentado dos violaciones, la FCC se adelantó con regulaciones «profilácticas». Esta orden fue revocada por el Tribunal de Circuito de Washington DC por razones de jurisdicción, y la FCC se está preparando para una segunda ronda, lo que ha provocado el revuelo actual.

En su primera orden, la FCC dictaminó que los PSI no pueden bloquear o retrasar el contenido y no pueden discriminar entre proveedores de contenido: ninguno puede pagar por la distribución prioritaria de su tráfico. Los reguladores creían que estas reglas simplemente reflejaban las mejores prácticas del momento entre los PSI. De ser cierto, como poco la FCC estaba congelando el estado actual de la dinámica de internet, asegurándose de que esta red en constante evolución no pudiera evolucionar más. Pero, ¿era correcta la opinión de la FCC? Uno de los primeros arquitectos jefe del protocolo de internet, David Clark, desde el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT, EEUU), señaló que «la red no es neutral y nunca lo ha sido», echando por tierra las suposiciones de los partidarios de la neutralidad de la red como «un bonito sueño de conejitos». Los primeros operadores de internet discriminaban sistemáticamente a favor del tráfico sensible a la latencia, y hoy día hay opciones similares. El éxito fenomenal de internet sugiere que los tecnólogos que han estado gestionando la red realmente no necesitan ayuda.

Pero, ¿qué podría salir mal si la FCC decide establecer ciertas reglas? Muchas cosas. La historia de la regulación de las telecomunicaciones es un triste cuento sobre la toma de frías decisiones centradas en problemas anticuados, sobre la inhibición de la innovación y, peor aún, sobre lo que los economistas llaman «búsqueda de alquileres»: el uso por parte de empresas del proceso regulatorio para poner a sus competidores en una situación de desventaja.

Sí, el internet abierto está en peligro. Pero no por una falta de neutralidad, sino por la perspectiva de que la FCC lo regule como si fuera un servicio del siglo XX.

 

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Fuente: Technology Review

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