Las ventajas de un escritorio desordenado
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Por deducción o razonamiento lógico todos pensamos que es mejor trabajar teniendo el escritorio ordenado que desordenado.
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“Según las conclusiones del estudio, el desorden promueve el pensamiento creativo y estimula nuevas ideas.”
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Que el hecho de que la mesa esté repleta de objetos, a cada cual más o menos útil, pero ocupando todo el espacio útil de la mesa e incluso formando columnas o montañas de cosas que casi ni nos acordamos de que están ahí, es un síntoma de que la energía no circula, que el aire que se respira en esa habitación está viciado, que concentrarse y trabajar es más complicado, por el mero hecho de ser un cúmulo de desorden.
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Pues estamos equivocados. He aquí el por qué.
[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/1″][vc_text_separator title=»¿Y eso?» title_align=»separator_align_center»][vc_column_text]
Un reciente estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Minnesota (EEUU) acaba de poner en entredicho la afirmación de que trabajamos más y mejor con un escritorio o mesa ordenada.
Si bien es cierto que un escritorio ordenado nos “incita” a comer sano, a ser generosos y a respirar más tranquilos, (en definitiva a hacer cosas positivas para nosotros y los demás), un escritorio desordenado también puede ser beneficioso.
Y es que parece ser que el desorden promueve el pensamiento creativo y estimula nuevas ideas.
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El estudio, publicado en la revista Psychological Science, está formado por tres experimentos diferentes, el primero de los cuales requiere que los participantes completen una serie de cuestionarios dentro de una oficina.
En primer lugar dividieron a unos cuantos participantes en entornos limpios y ordenados y a otros en zonas sucias y desordenadas para que cumplimentaran dichos cuestionarios.
Tras el cuestionario, el segundo experimento ofrecía a los participantes la posibilidad de ser solidarios con una ONG y obtener a cambio un bocata de chocolate o una manzana.
El resultado determinó que los que trabajaron en un entorno limpio y ordenado fueron más solidarios y escogieron la manzana en vez del bocadillo de chocolate.
Sin embargo, en el tercer experimento, que requería a los participantes que desarrollaran nuevos usos para las pelotas de ping pong, los que trabajaron en un entorno desordenado presentaron ideas mucho más interesantes y creativas en comparación con los que trabajaron en un entorno en teoría más adecuado.
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Trabajar en un entorno desordenado nos lleva a ser más imaginativos, a no pensar en convenciones o tradiciones y estar más inspirados. En definitiva, a convertirnos en seres más creativos.
Trabajar en un entorno ordenado nos lleva a ir por la senda segura, a pensar con convencionalismos y ser menos originales. En definitiva, a ser más tradicionales y menos ocurrentes.
¿Cómo decidirás trabajar a partir de ahora?
¿Orden o desorden?
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Ahora tengo escusas para no volver a organizar nada en mi vida….
Creo que seguiré con el orden.
Opino como el primer usuario que comentó. Ya tenemos excusas para no volver a ordenar ni organizar nada a nuestro alrededor! VIVA EL CAOS!!!!!!!!!!!!!!!!!!