Reportajes

Leyendas urbanas de la ciencia


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Existen una gran cantidad de lo que podemos denominar leyendas urbanas del mundo de la ciencia que muchos dan por verdaderas e incluso otorgan gran base científica a las mismas.

No nos extrañamos cuando a veces tanto los cuerpos de fuerzas de seguridad del estado como miembros de equipos médicos abrazan este tipo de mitos que se han prolongado desde tiempos inmemoriales. Hoy vamos a desmitificar una de ellas. ¿Es cierto que la luna llena provoca locura?

Un estudio acaba de desmitificar la influencia de la Luna en el ser humano, al menos en su vertiente más radical. Si bien es cierto que la luna ha regido y rige una gran influencia en todo lo que nos rodea, debemos dejar de culpar al pobre astro de los ataques de locura transitorios. Es un hecho que la Luna influye en toda la naturaleza, controlando las mareas y por tanto afectando también a la naturaleza femenina. No es un mito que las mareas biológicas existen, pudiendo ser más sensibles a la luna llena las personas con trastornos mentales o incluso personas que sufren habitualmente de fuertes jaquecas.

Abundan en la historia ejemplos o mitos en los que se ha relacionado las fases de la luna con el comportamiento, psicología o el funcionamiento biológico humano, teniendo además como premisa que la palabra “lunátic@” o demente, viene de la raiz latina -luna.

Se ha culpado en multitud de ocasiones al efecto de la luna sobre el ser humano para explicar olas de delincuencia repentinas u otro tipo de actos marcados por la sangre. Normalmente cuando el ser humano no ha encontrado una explicación plausible a un hecho, ha abrazado sin miramientos explicaciones un tanto “mágicas” y no empíricas.

A estas alturas de la sociedad donde lo científico y lo tecnológico están acaparando cada vez más nuestras vidas para facilitárnosla y hacérnosla más longeva y feliz, no es de extrañar que poco a poco vayamos desmitificando románticas leyendas que han pasado de generación en generación durante evos.

Ya existe explicación científica de que la luna y sus ciclos no tienen ninguna influencia sobre la mente del hombre. Un grupo de psicólogos de Canadá estudió durante tres años a cerca de 800 pacientes con problemas psicológicos importantes. Dichos pacientes sufrieron estadíos que van desde los ataques de pánico al comportamiento suicida pero no encontraron ninguna evidencia de un vínculo entre estas conductas y las fases de la luna.

El profesor Genevieve Belleville, psicólogo del Canada’s University Laval dijo categóricamente que no se observó ningún efecto de la luna llena o luna nueva en problemas psicológicos. Los análisis no han revelado ningún vínculo entre la incidencia de problemas psicológicos y las cuatro fases lunares.

Por tanto, parece que va siendo hora de que desmitifiquemos que la luna llena provoca locura momentánea (a muchos asesinos les ha tenido que venir de perlas esta explicación durante siglos). La Luna Llena solo intensifica la conducta, pero nunca nos convertirá en lupus lupi 😉

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