Se puede aplicar Penetrar y Parchear tanto a los seres humanos como al software en forma de educación de los usuarios. Por encima, la idea de educar a los usuarios no parece estúpida: la educación siempre es buena. Por otra parte, al igual que con Penetrar y parchear, si esta idea fuese a funcionar ya lo habría hecho a estas alturas. Ha habido numerosos e interesantes estudios que indican que un gran porcentaje de los usuarios intercambiarían su contraseña por caramelos, y el gusano de Anna Kournikova nos ha demostrado que prácticamente la mitad de la humanidad pincharía en cualquier cosa que aparente contener imágenes explícitas de chicas semi-famosas. Si planeas adoptar la estrategia Educar a los usuarios deberías prepararte para tener que parchear a tus usuarios cada semana. Es estúpido.
Somos conscientes de que tener ordenador sin antivirus es una bomba de relojería capaz de estallarnos en cualquier momento. Sin embargo, somos poco conscientes de que algunos de nuestros hábitos son tan perjudiciales o más que tener un virus durmiendo en nuestro equipo a la espera de ser activado.
De todos es conocido que la informática es necesaria para la buena marcha de las empresas, sea cual sea su objeto de negocio y su tamaño. Sin embargo, la informática lleva aparejada en sí el riesgo digital, es decir, todo aquél peligro que proviene de la dependencia de las tecnologías de la información. Cada año, el FBI hace publica una investigación sobre cómo afectan estas amenazas a las empresas. Los datos vuelven a poner de relevancia la necesidad de la prevención antes que la curación.
Aunque en el ámbito de la pyme es bastante desconocido, la utilización de software online para la gestión de actividades comercales, proyectos, contendios web, etc. es una opción que se consolida dentro y fuera de nuestras fronteras. Millones de usuarios de Europa y, sobre todo, EEUU ya conocen las importantes ventajas que nos ofrece.
Los datos electrónicos se encuentran, sin duda, entre los activos más valiosos que posee una empresa. El correo electrónico, por ejemplo, se ha convertido en el fluido vital de los negocios.
