De vez en cuando una roca espacial llama la
atención de los medios de comunicación. Asteroides amenazantes que
pasan a toda velocidad casi rozando la Tierra, bolas de fuego en el
cielo que ven cientos de personas y cráteres misteriosos que pueden
haber sido causados por el impacto de un meteorito, son sólo unos
ejemplos de cuestiones, que dan la oportunidad a que la Esa
resuelva a través de posibles misiones, como por ejemplo el
proyecto Don Quijote, que está actualmente en estudio.
Estos trabajos sugieren que, por ahora, son probablemente los fragmentos pequeños de roca, concretamente los de hasta unos pocos cientos de metros de diámetro, los que más nos deben preocupar. La mayor parte de los objetos de grandes dimensiones, de más de un kilómetro de diámetro, están actualmente siendo catalogados por una red mundial de astrónomos. Hay también en marcha un proyecto en el que varios telescopios basados en tierra 'barren' el cielo con el objetivo de detectar, antes del año 2020, hasta el 90% de los objetos cercanos a la Tierra de más de 140 metros. Sólo después sabremos si serán necesarios telescopios espaciales para encontrar los objetos más pequeños. Parte del problema con estos pequeños trozos de roca es fijar su órbita. Desde la Tierra es muy difícil, a veces incluso imposible, determinar su trayectoria con suficiente precisión como para descartar un posible impacto contra nuestro planeta en el futuro. Por lo pronto la ESA se ha concentrado en una misión capaz tanto de poner 'en el punto de mira' a los asteroides pequeños como de evaluar en qué estado se encuentra la tecnología hoy disponible. El estudio de la misión Don Quijote muestra un proyecto en dos fases. En la primera, un satélite irá al encuentro de un asteroide y se colocará en órbita alrededor de éste, monitorizando durante varios meses su posición, forma, masa, y campo gravitatori.
De convertirse en realidad, la misión Don Quijote podría ser lanzada a principios de la próxima década. Sancho tardaría unos 25 meses en alcanzar su destino. Una vez allí empezaría su rompedora investigación -tanto en sentido literal como metafórico-.
"El objetivo es que la tecnología esté lista antes de que
la necesitemos realmente" dice Ian Carnelli, Técnico de la ESA
responsable del estudio de la misión Don Quijote.
En 1908, un asteroide de 20 metros impactó en el bosque de
Tunguska, en Siberia, arrasando 2000 kilómetros cuadrados de
terreno despoblado. Los científicos estiman que estos fenómenos
ocurren aproximadamente cada 150 años. El año que viene habrán
transcurrido 100 años desde este impacto; un aniversario que nos
recordará de nuevo que necesitamos saber más sobre los asteroides
para defendernos de ellos, incluso de los más pequeños.
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La realidad es que no existe ninguna fuerza en nuestras manos por gigantesca que nos parezca, que sea capaz de hacerle cosquillas a un asteroide medianamente grande.
Las historias de ciencia-ficción en que con simples bombas atómicas desvían o destruyen un asteroide no son más que eso: mala ciencia-ficción. La cantidad de energía cinética contenida en un asteroide es tan inimaginablemente grande que ni todas las bombas del mundo le harían mella. La única solución podría ser sucesivas desviaciones a lo largo de cientos de años. Y cada una de esas desviaciones consumiría una cantidad de recursos inmensa para nosotros, embarcados como estamos en una economía de austeridad energética y tratando de reconvertirnos para aprovechar al máximo las míseras cantidades de energía que nos llegan del sol.
Razón YOYO, toda la razón.
No veo el tema tan grave. Si se descubre con suficiente tiempo que está en rumbo de colision, se pueden hacer muchas cosas, ya que el impulso lateral para desviar la orbita solo unos cientos de miles de kilometros, sería muy pequeño si se aplica con tiempo suficiente.
Cosas que se podrian hacer:
-aplicarle un pequeño motor iónico
-colocarle una vela solar
-pintarlo de negro (modificaria la presion de radiacion solar).
-desviarlo por el tirón gravitacional de la masa de una nave proxima. Esta puede ser la unica opcion si el asteroide gira. como es frecuente.
Todo menos romperlo en trozos.
Lo importante es saberlo con tiempo y tener los medios preparados (yo diría incluso que aparcados en órbita terrestre).
La idea de colocarle a los mas sospechosos una baliza radio, para un seguimiento de precisión, me parece genial.
Bravo Bravo... Bravo!!!
si que caiga un meteorito gigante y se extiga la vida en el planeta seria muy nice de parte de dios....
Estoy plenamente seguro de que si es posible alterar la trayectoria de un asteroide ya que estamos hablando distancias de miles de kilometros bastaria un movimiento de un solo milimetro para que se altere el elipse del asteroide asi que considro si es posible hacerlo con la actual tecnologia. O es que se piensan poner a luchar contra la fuerza de la roca? si quiero descarrilar un tren basta un misero en insignificante clavo en el lugar preciso y aprovechando su propia fuerza, es mejor que pegarle un cohete atras no creen?
Por mi que caiga en la USA y desaparesca
"Por mi que caiga en la USA y desaparesca"
porque mejor que no te caiga en tu pu** boca asi te callas maldito radical seguidor cubano misero de hambre que te alimentas de insectos, y te crees feliz porque tienes un celular de hace 2 años y pagaste lo que sale uno ultimo modelo.. calculo que no tienes ni donde caer muerto
espero ke no caiga
viene para la tierra una muy grande que ningun cientifico la podra detener, porque ya esta profetizado.y Dios no es hombre para mentir