
Habrá quien diga que puede hacer un perfil de su personalidad con un test de manchas, analizando su letra o a través del psicoanálisis. La única verdad está en el escritorio de su ordenador.
Los minichips de identificación (hechos de silicona) están introduciéndose poco a poco en los objetos cotidianos de nuestra vida y también siendo implantados bajo la piel. Todo esto está cambiando la forma en la que se produce nuestro consumo de productosy en nuestra visión sobre la vida, en general. Pero la duda que se plantea ante esta oleada de implantes bajo la piel y utilización de chips en el mercado de consumo, es si estos invaden nuestra privacidad. ¿Deberíamos preocuparnos?